lunes, 11 de julio de 2011

El Fua ya fue.


Hace mucho que no escribía en mi blog pero es que no había tenido ni tiempo ni inspirancia, ahora me ganó la inspirancia y me di un poquito de tiempo.
Les presumo que estuve en el Azteca para la final de la Copa Mundial de la FIFA Sub 17 edición México 2011, en la que salimos campeones, ¡VIVA! pero eso por sí solo no fue el motivante de este post, sino un suceso que me llamó la atención y me robó la risa por unos momentos, y es que cuando el portero de México en una de las ocasiones en las que iba a despejar pasó algo singular: muchos aficionados alzaron las manos al frente, las empezaron a menear y comenzaron a vociferar un largo "eeeeeeeeeee", tal y como se hace con el portero del equipo contrario a quien en cuanto hace el despeje del balón se le termina gritando al unísono "¡PUTO!", así que mientras estaba el largo "eeeeeeee" pensé: "no le van a gritar ¡PUTO!, la verdad se ha portado rebien el muchacho" y mi sorpresa llegó cuando todo terminó con un bonito grito de "¡FUUUUUUUUUAAAAAA!". Las risas no se hicieron esperar y en los siguientes saques del portero mexicano se empezó a multiplicar el famosísimo grito del "¡FUA!".
Desde mi punto de vista, el famoso "Fua" ya fue, y les explico por qué, para ello lo compararé con el famoso "Edgar", ya saben de quién hablo, del gordito de Monterrey al que tiran a un río. Haré mi comparación viendo a ambos casos como fenómenos virales. "Edgar" fue un boom en el 2006, y creo que lo fue por las siguientes razones:
1. Fue algo muy chistoso, tal vez no es lo más gracioso que hemos visto en nuestras vidas, pero el chiste es que cumple perfectamente con una de las muchas variables que hacen que algo se vuelva viral, es decir, es interesante. -Ojo, no creo que hayan expertos para generar fenómenos virales con la fórmula perfecta y dudo mucho que los vayan a haber, porque quienes hacen a un fenómeno viral somos nosotros, y no expertos, pero sin duda, el que un hecho sea interesante entonces tiene muchas posibilidades de viralizarse-
2. Surgió en México cuando Youtube apenas empezaba a popularizarse en este país, es decir, con "Edgar" empezamos a probar las mieles de este medio, por fin, un sitio en el que se podía guardar, hacer búsquedas, compartir y consultar cuantas veces quisiéramos una evidencia audiovisual.
3. Los mexicanos pasábamos menos tiempo en internet y teníamos menos recursos, qué quiero decir con esto, que ahora que pasamos más tiempo en internet un video de Youtube apenas nos roba un poco de atención y como también hay más recursos como Facebook, Twitter, Wikipedia, Grooveshark, Flickr, Mashable, SoundCloud, Stumble, Tumblr, el reciente Google Plus y las opciones móviles como Foursquare, Waze, Yumbling, Gowalla y las miles de aplicaciones disponibles como Angry Birds, nuestras fuentes para encontrar cosas interesantes aumentan y nuestra capacidad de asombro como internautas disminuye constantemente.
En cuanto al video del "Fua" opino lo siguiente:
1. Sí es chistoso pero ya no es único, me refiero a que videos de borrachos hay muchos, por lo tanto entra a una categoría más en la que compite con otros ejemplares. Edgar en su momento fue único por un periodo más largo.
2. Ya nos saturó. En su momento Facebook, Twitter e incluso los medios masivos como la tele, el radio y la prensa hablaron del fenómeno, es decir entró en la opinión pública y desde mi punto de vista otra variable de la viralización es la satisfacción que nos da a cada uno de nosotros el compartir algo que otros no conocen. En el caso de Edgar como la expansión del fenómeno era más lenta nos permitía conservar la exclusividad de la nota por un poco más de tiempo.
3. No presenta relevancia. Día a día estoy viendo que estamos optando por migrar nuestra vida a la red siempre y cuando las cosas sean más fáciles, satisfactorias y seguras, así que los sitios y las aplicaciones más buscadas son aquellas que precisamente cumplen con esto, por lo tanto un video que me alegra la mañana es relevante, pero para unos cuantos días y no más.

Así que el "Fua" tal vez se pudo propagar más rápido y a más usuarios en menos tiempo que "Edgar", pero como fenómeno viral en lo general creo que en su tiempo el gordito regio fue un fenómeno viral que trascendió más que el borrachito motivador.

Pues este es mi punto de vista se aceptan críticas y retroalimentaciones.
Les mando besos sabrosones muchachones.

sábado, 11 de junio de 2011


viernes, 10 de junio de 2011




lunes, 9 de noviembre de 2009

Cantidad

Nunca antes me había preguntado quién o cómo se deciden las cantidades de los productos hasta que vi esta presentación de Big Cola:

Después de ver esta presentación en un "7 Eleven" a mi cabeza vino una simple pero importante pregunta: ¿Por qué chingados 3,030 lts? y mis opciones de respuesta son las siguientes:

A) Así consiguieron las botellas en China, ni más ni menos sólo 3,030 lts.

B) Big Cola planea sacar su reto Big Cola, toma 3,030 lts de refresco de cola al día y te sentirás hiperactivo y pronto tendrás diabetes.

C) Así lo quiso el director general, o sea, por sus huevos.

D) Por que es un número cabalístico.

E) Es un mensaje subliminal por que al leer la cantidad al revés se puede leer la frase OE OE.

E) Todas las anteriores.

Estoy de acuerdo que la mayoría de las decisiones de compra son inconscientes e impulsadas por motivadores tan extraños y difíciles de descifrar como el universo mismo -¿a poco no soné al Carl Sagan?- Pero eso no quiere decir que entonces podemos hacer lo que queramos.

Hace muchos años surgió la concientización de las 4p´s y después los mercadólogos fueron más concientes y se dieron cuenta que esos elementos no eran los únicos determinantes del éxito de un producto y sacaron quien sabe cuantas C´s y otras P´s. En mi humilde opinión el “Marketing Mix” se pudo haber definido de una manera muy sencilla: “El más adecuado”…

  • · Producto
  • · Precio
  • · Punto de venta
  • · Promoción
  • · Distribución
  • · Empaque
  • · Ambientación de la tienda
  • · Personal
  • · Servicio
  • · Etcétera

Al final del día encontrar lo más adecuado nos dará una buena relación con nuestros consumidores y frente a la competencia una posición ventajosa. Y aún así el poder administrar bien estas variables no lo es todo, hace falta generar relaciones positivas con el consumidor tanto racionales como emocionales; pero bueno, ese ya es otro tema.

Lo que quiero rescatar con esta reflexión es que tal vez nunca antes me había preguntado por qué Coca Cola tiene alrededor de 10 presentaciones diferentes de su fórmula regular desde la de 3lts hasta la chiquita. Esta variación de presentaciones evidentemente tiene que ver con tratar de ofrecer al consumidor una botella para cada ocasión. Pero ya la neta, la neta, ¿qué tiene de ventajoso 3,030 lts?

martes, 3 de noviembre de 2009

El Cuatro Ojos

En un mundo ideal, los pósters, postales y espectaculares dejarían de ser puros gráficos, tendrían movimiento y hasta nos hablarían; nos explicarían exactamente lo que nos quieren decir; las modelos de los anuncios de cerveza nos bailarían en vivo y nos darían una probadita de los productos que promocionan. Sin embargo, creo que llenar de movimiento e interactividad a los medios que comúnmente son gráficos no es precisamente la mejor solución a la actual falta de efectividad de los mismos. Opino que la solución sería ver al diseño con cuatro ojos y no con dos.

Con cuatro ojos me refiero a que los encargados de la marca, a la hora de mandar a hacer un gráfico, no sólo deben pensar en lo que le quieren mostrar al consumidor, es decir, ver al gráfico sólo con dos ojos; sino que además deben de imaginar qué quiere ver el consumidor. Esto es, ver al gráfico con sus ojos y con los del consumidor; con cuatro ojos.

Una petición común de trabajo para un diseñador gráfico sería algo así como "el logo más grande" o "además de la dirección de internet, quiero que se ponga la dirección física", es más, que hasta se ponga un mapa. Que se incluya en algún espacio la oferta del mes; la foto de la variedad de los productos; el listado de las principales características del producto; los datos del vendedor (nombre, teléfono, extensión, celular, Nextel y el e-mail) y, por último, que el diseño sea cuco por que es para una postal. No necesitamos ser Nostradamus para adivinar que esa postal nunca va a llamar la atención del consumidor.

Hace poco, un tío me enseñaba un video en Youtube en donde un diseñador habla de cómo logró incrementar en algunos lugares hasta en un 100 por ciento la circulación de un periódico. Sólo bastó con un cambio en el diseño de los periódicos, pero claro, el cambio se hizo tras escuchar lo que los lectores querían ver.

En esto de los gráficos hay que comportarse como las mujeres decentes y no como aquellas de moral distraída, es decir, no hay que enseñar todo, sino apenas lo suficiente para despertar el deseo.




jueves, 23 de julio de 2009

Encuentros cercanos del tercer tipo

En un día común y corriente -siempre procuro que sea más común que corriente-, de las diez horas promedio que ocupo en el trabajo, cerca de ocho estoy en la oficina, por lo que el contacto con otros de mi especie -seres humanos, no chihuahuitas- es casi nulo. Por eso quiero dar gracias a los señores Graham Bell, Messenger, Celular, Facebook, Twitter y Skype por permitirme romper, de una manera virtual, con las paredes de mi oficina y así poder estar cerca de mis seres queridos; incluso me han permitido acercarme a clientes y proveedores que se encuentran en husos horarios distintos al mío.

Y ¿qué están haciendo las marcas con estos recursos tan valiosos? Porque, si existen y tienen vigencia, es gracias a que un gran número de personas los están utilizando. Los ermitaños de oficina como yo abundan, y esto no quiere decir que seamos antisociales, simplemente estamos construyendo nuestras relaciones detrás de la pantalla de un dispositivo electrónico y cuando nos acercamos a una marca ya no lo hacemos a través del punto de venta, lo hacemos virtualmente.

Lo dicho tampoco significa que no necesite yo del contacto humano, y conste que no estoy pidiendo cariño, por que sería mucho pedir. Las marcas deberían trabajar para que sus plataformas virtuales se sientan lo menos virtual posible.

Ante los recursos de contacto que actualmente tienen las empresas, tengo las siguientes anotaciones:
1. Cuando en una página no encuentro lo que necesito, puedo recurrir al mapa del sitio, pero ¿la página no debería ser lo suficientemente fácil de navegar como para no perderme y necesitar de un mapa?

2. Si tengo dudas durante la visita a una página, tengo el recurso de las "FAQ [Frequently Asked Questions; nota del editor]", pero ¿quién y cómo hace esas preguntas? Y si están ordenadas alfabéticamente entonces ¿cómo se redactó la que yo busco?

3. En la sección de contacto de una página, regularmente encuentro una forma de llenado para mandar mis dudas o comentarios y a veces incluyen un correo, pero ¿y si necesito respuesta inmediata?

4. Llamar a casi cualquier corporativo significa enfrentarse a un menú de entrada en el que hay que adivinar cuál de las opciones será la adecuada. A veces hay submenús, o sea, peor aún, o cuando te contesta una operadora -de mala gana, por cierto- posiblemente te contactará con la persona equivocada o simplemente no sabrá con quien mandarte y te pedirá una extensión. ¿No sería mejor invertir en una operadora que, como la India María, se las sepa de todas, todas?

Con esta tendencia, llegar a tener contacto humano en un futuro con una marca va a ser tan extraño y sorprendente como tener un encuentro cercano del tercer tipo, así que antes de generar una plataforma virtual de contacto con el cliente, sugiero que pensemos que lo que busca el consumidor precisamente es contacto y no descontacto. 

miércoles, 28 de enero de 2009

"Cómo me cae gordo El Gordo"

Cómo me cae gordo que, para las fiestas decembrinas, nuestro querido gordito pachonsito del Polo Norte cambie de color su atuendo; cambie los renos de su trineo por un Jetta y que los renos, duendes o cualquier otro ser mitológico allegado a él, ande firmando contratos millonarios para ser el portavoz de una marca.

 ¿Qué no sería mejor que las cosas se quedaran tal y como las conocíamos antes, es decir, al gordo vestido de blanco y rojo, justo como Coca Cola lo creó?

Lamento decepcionar a muchos con mis declaraciones, pero la vestimenta tradicional de Santa no era rojo con blanco, además no era gordito y tampoco es originario del Chuco -Estados Unidos, para los que no son del norte-.

Pero, a diferencia del resto de las marcas, Coca-Cola no tomó a un icono de la Navidad ni lo vistió con sus colores ni lo sacó a la calle a hacer labor de venta; lo que hizo fue tomar una celebración que coincidía con sus valores de convivencia, alegría y gozo y fue metiendo de su cuchara poco a poco.

Aquí lo importante es ver como se desarrollan las marcas dentro de la convivencia humana. Un Santa con los colores de dicho refresco de cola diciéndome que ésta es una época para compartir no me molesta tanto como un reno vestido de azul diciéndome que en esta época lo mejor para compartir es un producto que él mismo promociona.

No cabe duda que, en las celebraciones, el consumidor se va a encontrar más abierto para adquirir productos, lo importante, como siempre lo he dicho, es ser inteligente y respetuoso con el consumidor.