lunes, 9 de noviembre de 2009

Cantidad

Nunca antes me había preguntado quién o cómo se deciden las cantidades de los productos hasta que vi esta presentación de Big Cola:

Después de ver esta presentación en un "7 Eleven" a mi cabeza vino una simple pero importante pregunta: ¿Por qué chingados 3,030 lts? y mis opciones de respuesta son las siguientes:

A) Así consiguieron las botellas en China, ni más ni menos sólo 3,030 lts.

B) Big Cola planea sacar su reto Big Cola, toma 3,030 lts de refresco de cola al día y te sentirás hiperactivo y pronto tendrás diabetes.

C) Así lo quiso el director general, o sea, por sus huevos.

D) Por que es un número cabalístico.

E) Es un mensaje subliminal por que al leer la cantidad al revés se puede leer la frase OE OE.

E) Todas las anteriores.

Estoy de acuerdo que la mayoría de las decisiones de compra son inconscientes e impulsadas por motivadores tan extraños y difíciles de descifrar como el universo mismo -¿a poco no soné al Carl Sagan?- Pero eso no quiere decir que entonces podemos hacer lo que queramos.

Hace muchos años surgió la concientización de las 4p´s y después los mercadólogos fueron más concientes y se dieron cuenta que esos elementos no eran los únicos determinantes del éxito de un producto y sacaron quien sabe cuantas C´s y otras P´s. En mi humilde opinión el “Marketing Mix” se pudo haber definido de una manera muy sencilla: “El más adecuado”…

  • · Producto
  • · Precio
  • · Punto de venta
  • · Promoción
  • · Distribución
  • · Empaque
  • · Ambientación de la tienda
  • · Personal
  • · Servicio
  • · Etcétera

Al final del día encontrar lo más adecuado nos dará una buena relación con nuestros consumidores y frente a la competencia una posición ventajosa. Y aún así el poder administrar bien estas variables no lo es todo, hace falta generar relaciones positivas con el consumidor tanto racionales como emocionales; pero bueno, ese ya es otro tema.

Lo que quiero rescatar con esta reflexión es que tal vez nunca antes me había preguntado por qué Coca Cola tiene alrededor de 10 presentaciones diferentes de su fórmula regular desde la de 3lts hasta la chiquita. Esta variación de presentaciones evidentemente tiene que ver con tratar de ofrecer al consumidor una botella para cada ocasión. Pero ya la neta, la neta, ¿qué tiene de ventajoso 3,030 lts?

martes, 3 de noviembre de 2009

El Cuatro Ojos

En un mundo ideal, los pósters, postales y espectaculares dejarían de ser puros gráficos, tendrían movimiento y hasta nos hablarían; nos explicarían exactamente lo que nos quieren decir; las modelos de los anuncios de cerveza nos bailarían en vivo y nos darían una probadita de los productos que promocionan. Sin embargo, creo que llenar de movimiento e interactividad a los medios que comúnmente son gráficos no es precisamente la mejor solución a la actual falta de efectividad de los mismos. Opino que la solución sería ver al diseño con cuatro ojos y no con dos.

Con cuatro ojos me refiero a que los encargados de la marca, a la hora de mandar a hacer un gráfico, no sólo deben pensar en lo que le quieren mostrar al consumidor, es decir, ver al gráfico sólo con dos ojos; sino que además deben de imaginar qué quiere ver el consumidor. Esto es, ver al gráfico con sus ojos y con los del consumidor; con cuatro ojos.

Una petición común de trabajo para un diseñador gráfico sería algo así como "el logo más grande" o "además de la dirección de internet, quiero que se ponga la dirección física", es más, que hasta se ponga un mapa. Que se incluya en algún espacio la oferta del mes; la foto de la variedad de los productos; el listado de las principales características del producto; los datos del vendedor (nombre, teléfono, extensión, celular, Nextel y el e-mail) y, por último, que el diseño sea cuco por que es para una postal. No necesitamos ser Nostradamus para adivinar que esa postal nunca va a llamar la atención del consumidor.

Hace poco, un tío me enseñaba un video en Youtube en donde un diseñador habla de cómo logró incrementar en algunos lugares hasta en un 100 por ciento la circulación de un periódico. Sólo bastó con un cambio en el diseño de los periódicos, pero claro, el cambio se hizo tras escuchar lo que los lectores querían ver.

En esto de los gráficos hay que comportarse como las mujeres decentes y no como aquellas de moral distraída, es decir, no hay que enseñar todo, sino apenas lo suficiente para despertar el deseo.




jueves, 23 de julio de 2009

Encuentros cercanos del tercer tipo

En un día común y corriente -siempre procuro que sea más común que corriente-, de las diez horas promedio que ocupo en el trabajo, cerca de ocho estoy en la oficina, por lo que el contacto con otros de mi especie -seres humanos, no chihuahuitas- es casi nulo. Por eso quiero dar gracias a los señores Graham Bell, Messenger, Celular, Facebook, Twitter y Skype por permitirme romper, de una manera virtual, con las paredes de mi oficina y así poder estar cerca de mis seres queridos; incluso me han permitido acercarme a clientes y proveedores que se encuentran en husos horarios distintos al mío.

Y ¿qué están haciendo las marcas con estos recursos tan valiosos? Porque, si existen y tienen vigencia, es gracias a que un gran número de personas los están utilizando. Los ermitaños de oficina como yo abundan, y esto no quiere decir que seamos antisociales, simplemente estamos construyendo nuestras relaciones detrás de la pantalla de un dispositivo electrónico y cuando nos acercamos a una marca ya no lo hacemos a través del punto de venta, lo hacemos virtualmente.

Lo dicho tampoco significa que no necesite yo del contacto humano, y conste que no estoy pidiendo cariño, por que sería mucho pedir. Las marcas deberían trabajar para que sus plataformas virtuales se sientan lo menos virtual posible.

Ante los recursos de contacto que actualmente tienen las empresas, tengo las siguientes anotaciones:
1. Cuando en una página no encuentro lo que necesito, puedo recurrir al mapa del sitio, pero ¿la página no debería ser lo suficientemente fácil de navegar como para no perderme y necesitar de un mapa?

2. Si tengo dudas durante la visita a una página, tengo el recurso de las "FAQ [Frequently Asked Questions; nota del editor]", pero ¿quién y cómo hace esas preguntas? Y si están ordenadas alfabéticamente entonces ¿cómo se redactó la que yo busco?

3. En la sección de contacto de una página, regularmente encuentro una forma de llenado para mandar mis dudas o comentarios y a veces incluyen un correo, pero ¿y si necesito respuesta inmediata?

4. Llamar a casi cualquier corporativo significa enfrentarse a un menú de entrada en el que hay que adivinar cuál de las opciones será la adecuada. A veces hay submenús, o sea, peor aún, o cuando te contesta una operadora -de mala gana, por cierto- posiblemente te contactará con la persona equivocada o simplemente no sabrá con quien mandarte y te pedirá una extensión. ¿No sería mejor invertir en una operadora que, como la India María, se las sepa de todas, todas?

Con esta tendencia, llegar a tener contacto humano en un futuro con una marca va a ser tan extraño y sorprendente como tener un encuentro cercano del tercer tipo, así que antes de generar una plataforma virtual de contacto con el cliente, sugiero que pensemos que lo que busca el consumidor precisamente es contacto y no descontacto. 

miércoles, 28 de enero de 2009

"Cómo me cae gordo El Gordo"

Cómo me cae gordo que, para las fiestas decembrinas, nuestro querido gordito pachonsito del Polo Norte cambie de color su atuendo; cambie los renos de su trineo por un Jetta y que los renos, duendes o cualquier otro ser mitológico allegado a él, ande firmando contratos millonarios para ser el portavoz de una marca.

 ¿Qué no sería mejor que las cosas se quedaran tal y como las conocíamos antes, es decir, al gordo vestido de blanco y rojo, justo como Coca Cola lo creó?

Lamento decepcionar a muchos con mis declaraciones, pero la vestimenta tradicional de Santa no era rojo con blanco, además no era gordito y tampoco es originario del Chuco -Estados Unidos, para los que no son del norte-.

Pero, a diferencia del resto de las marcas, Coca-Cola no tomó a un icono de la Navidad ni lo vistió con sus colores ni lo sacó a la calle a hacer labor de venta; lo que hizo fue tomar una celebración que coincidía con sus valores de convivencia, alegría y gozo y fue metiendo de su cuchara poco a poco.

Aquí lo importante es ver como se desarrollan las marcas dentro de la convivencia humana. Un Santa con los colores de dicho refresco de cola diciéndome que ésta es una época para compartir no me molesta tanto como un reno vestido de azul diciéndome que en esta época lo mejor para compartir es un producto que él mismo promociona.

No cabe duda que, en las celebraciones, el consumidor se va a encontrar más abierto para adquirir productos, lo importante, como siempre lo he dicho, es ser inteligente y respetuoso con el consumidor.

domingo, 10 de agosto de 2008

Nuevo oro verde

Desde hace poco tiempo se ha estado evidenciando la presencia de un nuevo oro verde, y no me estoy refiriendo a una nueva especie de estupefaciente de origen natural, sino a la preocupación por el cuidado del medio ambiente. Le llamo nuevo oro verde por que las empresas se han unido a esta moda del cuidado del medio ambiente con un claro objetivo de comunicarlo a sus consumidores y por lo tanto para obtener algún tipo de ventaja comercial.

Desde que se empezó a evidenciar esta preocupación de las corporaciones por el medio ambiente y por comunicarlo, yo también me empecé a preocupar, pero no por el medio ambiente, si no por el nuevo bombardeo que se iba a dar en la comunicación comercial.

Los beneficios al contar con más marcas verdes en el mercado son sencillos: Un mejor uso de los recursos y el cuidado ecológico, lo que se traduce en una mejor calidad de vida para todos, sin embargo, ¿estas características no son más bien una obligación por parte de las empresas?, es decir, ¿no es su deber proteger el medio ambiente no sólo de sus consumidores, si no de todo mundo?

El daño a la ecología ha sido constante a través de los tiempos, pero ¿por qué es hasta ahora que las empresas se empiezan a preocupar por ser verdes?, en mi opinión la respuesta es comprometedora: Estudios hechos por diferentes empresas de investigación muestran que desde el 2005 el consumidor es más conciente de la ecología y por lo tanto es más fácil que sus decisiones de compra se inclinen hacia marcas que también se preocupan por la ecología, además recordemos que los beneficios fiscales por labores altruistas también son atractivos para las empresas.

No estoy en contra de que las compañías cuiden de la ecología, estoy en contra de que el cuidado del medio ambiente se convierta en un pretexto de ventas. Sin embargo, los beneficios de este nuevo oro verde, durarán poco, ya que en mi opinión esta moda se convertirá en una obligación lo que orillará a las empresas a buscar otra ventaja que presumir. Pintarse de verde ya no será suficiente, tendrán que buscar un nuevo color.

martes, 5 de agosto de 2008

Informe anual

Hey raza pues que creen hoy cumplo un año en esta ciudad chilanga y quiero hacer un resumen de lo que me ha pasado.

1.- El viaje. Hace un año venía en un autobús de Ómnibus de México –lo digo por la hora en que escribo este documento– ya saben después de haber echado la lagrimota con la familia en la central camionera, me cae que si hubiera estado algún productor de películas mexicanas nos hubiera contratado para el refrito de “Nosotros los pobres”. Bueno pos me tuve que venir en camión por que toda mi lana me la gasté en Albuquerque allá donde con pura raza pesada no la pasamos pocas pulgas haciendo un verano y pos lo poco que tenía horrado se fue en la parranda y no me arrepiento.

2.-El dialecto. Poco a poco me tuve que acostumbrar al dialecto chilango en el que te encuentras con cosas como que las ferreterías se llaman “Tlapalerías” –chingada parece trabalenguas– y a parte hay ferreterías, créanme nunca he encontrado la diferencias, o a caso en una venden puros fierros y en la otra tlapalos, qué es un tlapalo; Aquí encuentras Autoboutiques, o sea lugares en los que encuentras pendejaditas para poner tu carro más bonito o puedes comprar un vestido de noche para el coche (ojo acá no conocen el verbo “cochar” por lo que es fácil escucharlos decir ¿Te viniste en el coche?); Si el niño está cagado no hay que cambiarlo simplemente esta chistosón, el término cagado lo utilizán pa casi todo lo que este chistoso. Y como estos hay muchos más ejemplos.

3.- La comida. Aquí cada 25 cms de banqueta encuentras un puesto de tacos, flautas, tortas o quesadillas –Ojo acá las quesadillas son de todo: sesos, huitlacoche, flor de calabaza, pero menos de queso–. El llegar a un puesto de tacos no es tan sencillo en primera debes de conocer al taquero para que te atienda rápido, y la forma de hacer notar que lo conoces es hablándole por su sobrenombre, como: el cuñado, el paisa, la changa y el torno o el toro –ese último no lo escuche muy bien–; después tienes que enfrentarte ante un menú de nombre rarísimos como: bofe, suadero, longaniza, buche y cochinada, alguien me podría decir de qué animal y de qué parte del animal salen esos tacos, dónde quedó el acceso a la información.

4.- La calle. Al caminar por la banqueta, si es que hay o no está obstruida por un puesto de tacos o un tianguis, más que cuidarte de un asalto debes de cuidarte de los siguientes factores:

o No ser atropellado. Las motos y autos, si encuentran espacio no dudarán en usar la banqueta como vía alterna de circulación. Además hay calles que tienen contraflujo, es decir, al parecer el sentido es uno pero hay un carril especial por donde los camiones transitan en sentido contrario

o No mancharte. El baño oficial de los caninos es la banqueta y como los pobres perros pasan 8 horas encerrados en un depa de 2x2 en el que se les prohíbe hacer sus necesidades pues lo único que quieren hacer al salir del edificio es librarse de su carga y lo último que quieren hacer sus dueños que vienen sobreexplotados de su trabajo es recoger el detallito de sus perros

o No caer. Como acá llueve y llueve y llueve, las calles tienen coladeras para drenar esa agua y regularmente las tapas de esas coladeras están rotas o simplemente no están, así que ya se imaginarán.

o No mojarte. Como esta ciudad crece hacia arriba cual bambú regado con Crecilac ® los edificios con balcones y con macetas en esos balcones son muy comunes, por lo que el agua que se trasmina de esas macetas va a parar a la banqueta y a la cabeza de algunos inexpertos como yo, aunque en verano esas gotas refrescan a gusto, –Ojo no aseguro que toda el agua que cae de los edificios provenga de macetas–

o No ser asaltado. Si te queda tiempo para cuidarte de algo más pos ya nomás checate que el que venga delante de ti no se vea sospechoso –verdad Barbra–, pero aunque no lo crean los asaltos no son tan comunes

5.- El chupe. Para empezar acá la birria no se toma, se come, es una especie de barbacoa; Acá en las cantinas se puede comer de a grapa, es decir, si llegas a la hora de la comida te ofrecen “la botana” la cual son guisos que te sirven de a gratis con tu bebida –ojo dije cantinas y no bares, y no pasa en todas las cantinas–; Acá no hay “drive in” y la razón es sencilla ¡ya no hay espacio!

6.- El depa. Los hay de todos los tamaños, sabores y colores y se pueden utilizar como antros, oficinas –verdad Alex y Carlos– , perreras, almacenes y cuanta cosa se les ocurra hacer en un espacio de 2x2, y claro también se puede vivir en ellos.

7.- Pribacidad o privacidad. Es que la verdad ya no me acuerdo mucho de esa palabra por eso ya no se ni como se escribe. Salir de bañarte y recordar que dejaste abierta la ventana del baño significa estar expuesto a 22 vecinos que tienen vista a esa ventana. Treparte a la pesera, metro, metrobús o cualquier manifestación de transporte público es como estar en una orgía decente ya que todo mundo se arrimará todo contra todos, pero eso sí, todos muy decentitos con ropa. Si acaso llegas a encontrar asiento en el transporte público y te pones a leer algo, te aseguro que cerca de 32 personas que estarán a tu alrededor aprovecharán que tu hayas pagado por un periódico o revista para que ellos también se puedan informar.

Pues como ven la adaptación no ha sido tarea fácil pero no me queda de otra.

Para finalizar quisiera agradecer a todos aquellos que me han ayudado en este año de estancia por acá, en especial:

  • A mi mami por confiar en mi y que a pesar de la distancia siempre está a mi lado
  • A mi papi por que creyó en mi y por su apoyo incondicional en cada etapa de mi vida
  • A mi hermana por que nunca me ha dejado sólo y siempre me alegra con sus comentarios sarcásticos por el msn
  • A la Yuye por sus llamadas constantes y por su apoyo para hacer más corta la distancia con mi familia
  • A mi familia de Chihuahua por su apoyo y su cariño, sobre todo a mi tia Vero y al Machín
  • A mi familia de aca (Abuelo, Juan, Ger y Marco) por recibirme con los brazos abiertos y por su apoyo para sobrevivir y no sentirme sólo en esta ciudad
  • A los Yuppies por recordarme de lo que soy capaz y por contarme los chismes de mi tierra
  • A mis amigos de Chihuahua por acordarse de repente de mi y mantener el contacto aunque sea por msn, por visitarme (Sol y Gaby vuelvan) y por mantenerme conectado con mi pueblo
  • A los de merca por creer en mi, no se cómo ni por qué
  • Al Alets por la oportunidad de unirme a GenW, por su amistad, por su confianza y por su apoyo para juntar pa comer
  • Al Carlos por su amistad, por sus conocimientos y por las invitaciones a sus fiestas, ja
  • A Vero por su confianza y por aceptarme dentro del grupo
  • A Verito Tenorio por ser mi confidente y por sus aventones al Tec, aunque he de confesar que casi casi aprendió a manejar conmigo a bordo y a su familia por aceptarme en su círculo
  • A Pao, Charis y Luz Elena por aceptarme dentro de su equipo, por aguantar mis babosadas y aguantar que llegara crudo a los trabajos en equipo
  • A Inés por ayudarme a mover cielo, mar y tierra para poder hacer mi cambio de Campus
  • Al Angoz por su acercamiento a la parranda y al deporte, suena medio incongruente pero es verdad
  • A Barbra por toooooodo su apoyo, cariño, por no hacer tan aburridos mis fines de semana y por recordarme que siempre puede haber alguien más distraído que yo y el Yuppie
  • A Mariel por invitarme mi primer comida en esta ciudad y por sus invitaciones a volar, a Cristian por su buen humor y recordarme que tan naco puedo ser y a Suki por su amistad y por invitarme a superarme más y más
  • A Mich por acordarse de mi y no verme con cara de desconocido y por hacer fuera de lo común una simple visita a un café
  • Al Dino por permitir que me burle de su nombre y por haber hecho más ameno el trabajo
  • Al Alfredo por escucharme y su buena vibra que siempre me trasmite
  • A Gisela por aguantarme en su casa hasta altas horas de la noche mientras Alets y yo hacemos como que trabajamos
  • Al Raúl o gordo por recordarme como se viven las noches de antro en mi tierra
  • A mis alumnos por también ser mis maestros 

Espero no olvidarme de nadie y si es así pos perdón pero ya saben mi memoria creo que la fabricaron en las fábricas de sartenes T-fal, de todas maneras agradezco a todos por su apoyo.

lunes, 2 de junio de 2008

Un Emo en el punto de venta

En esta ocasión quisimos ponernos un poco sentimentales y por lo tanto escuchamos durante varios días a José José, Amanda Miguel, Manuela Torres y Marco Antonio Muñiz. Una vez que ya teníamos los sentimientos a flor de piel, nos lanzamos a escribir sobre las emociones en el punto de venta. 

Mi recuerdo más vago acerca de las emociones en el PdV tiene que ver con Burger King; recuerdo cuando tenía cerca de 10 años y mi madre nos llevaba a mi hermana y a mí, regularmente. Es obvio que al llegar, lo primero que hacíamos era correr a los jueguitos y después de un rato pedíamos el menú para niños, en el que sin duda encontraríamos una sorpresa. 

Normalmente, los juegos y la sorpresa del menú para niños -disculpen que no le llame "Cajita Feliz", pero creo que este término ya está McDonaleizado- eran elementos suficientes para llenar de alegría mi vida y la de mi hermana, sin embargo, pronto llegaría la desilusión. 

Recuerdo perfectamente cuando un Día del Niño, al sacar mi juguete del combo, me encontré con la princesa de "La Bella y la Bestia", y como buen niño de 10 años que suele odiar a las niñas, me sentí un poco molesto. Per no terminó ahí, ya que cuando mi madre fue a reclamar, obtuvo como respuesta un "Ay, disculpe señora, pero ya sólo nos quedan princesitas". Es evidente que la ganona de la noche fue mi hermana, quien ese día obtuvo dos princesas más con las cuales tomar el té. 

La anécdota traumática que les acabo de contar se repitió con el paso de los días, aunque lo único que cambió fue el tipo de negocio. 

Un claro ejemplo son los bancos, a quienes veo como unos ladrones y no sólo por los altos intereses, sino por que al entrar en ellos uno invierte tiempo -recurso no renovable-, esfuerzo físico -el cansancio de hacer una fila de hora y media- y emociones -frustración de llegar a la ventanilla y que una señorita con mala cara te diga "no lleno bien la ficha, hágalo de nuevo"-. 

Y como los bancos, hay miles de ejemplos de lugares que en su punto de venta crean una atmósfera tan incómoda que lo más conveniente es evitar visitarlos. 

Recordemos que el ser humano es un Emo por definición, es decir, un recolector de emociones que además prefiere las positivas antes que las negativas. Si tu producto o servicio fue construido para crear emociones benévolas en el consumidor, por favor no las opaques ofreciendo experiencias perjudiciales en el punto de venta, recuerda que al final la decisión de compra se dará exactamente ahí. 

Es fácil crear elementos que nos brinden gratos momentos, lo difícil es mantener las emociones positivas que esos componentes crean. Por ejemplo, Burger King tenía los elementos necesarios para brindarme gozo (o yo me los creía), pero un error en su logística fue suficiente para causarme un descontento. 

Otro ejemplo es Banamex, que en sus sucursales puso sillas para que uno pueda esperar sentado cómodamente a ser atendido, sin embargo, tener ocho cajas disponibles y solamente a un cajero atendiendo es razón suficiente para que esas sillas se conviertan en una tortura. 

Recordemos que crear no es lo mismo que mantener, como tampoco es lo mismo decir: "La lengüeteada del helado" que "La lengüeteada de helado"